3. Especificación operacionalización de las actividades y tareas a realizar: concreción de actividades para alcanzar las metas y objetivos.
La
ejecución de cualquier proyecto, presupone la concreción de una serie de actividades
e implica la realización de un conjunto de tareas concretas. En otras palabras,
ningún proyecto puede realizarse sin una sucesión de quehaceres y aconteceres
que tienen el propósito de transformar ciertos insumos en los resultados previstos
(productos) dentro de un período de tiempo determinado.
En
efecto, lo que materializa la realización de un proyecto es la ejecución secuencial
e integrada de diversas actividades. Esto implica que en el diseño del proyecto
se ha de indicar, de manera concreta y precisa, cuáles son las actividades que
hay que ejecutar para alcanzar las metas y objetivos propuestos. Para ello debe
explicársela la forma en que se organiza, suceden, complementan y coordinan las
diferentes tareas, de modo tal que el encadenamiento de las mismas, no sufra
desajustes graves que influyan negativamente en la realización del proyecto.
En este
apartado hay que especificar el instrumental metodológico y técnico que se utilizará
para realizar las diferentes actividades.
Cuando
existe un único procedimiento para llevar a cabo una actividad, lo importante
es usar esa técnica de la manera más eficaz posible. Si éste fuera el caso, en el
diseño del proyecto se podría hacer alguna sugerencia al respecto. Pero cuando
existe una gama de técnicas alternativas, el problema que se plantea es el de
seleccionar una de ellas. Ahora bien, en este caso, lo que debemos tener bien
claro son los criterios de selección. En estos influyen a su vez criterios ideológico-políticos
y criterios técnicos. En la mayoría de los casos, lo óptimo es lograr una
combinación de tecnologías apropiadas y tecnologías no obsoletas y de alto
rendimiento. El problema suele ser que no siempre el uso de estos criterios
simultáneamente es complementario, muchas veces son alternativos y en estos
casos hay que ponderar cada uno de ellos para seleccionar la alternativa que
mejor se adapte a los fines del proyecto, y la situación contextual..
5.
Plazos y calendarios:
duración de cada actividad –calendarización del proyecto-
Uno de
los aspectos esenciales en la elaboración de un proyecto es la determinación de
la duración de cada una de las actividades. Este ítem o aspecto es lo que se
denomina "calendarización del proyecto".
Esto,
además, permite juzgar la factibilidad del proyecto, esto es, establecer si existe
una distribución uniforme del trabajo , si los plazos son realistas, si se
considera el tiempo suficiente para obtener los productos básicos que se
necesitan corno insumos para otras actividades , si los límites de tiempo
asignados a cada actividad (máxima o mínima) son proporcionados entre sí o hay
desajustes graves, etc.
Para
realizar esta calendarización del proyecto, existen diferentes técnicas
gráficas de apoyo a la programación que permiten distribuir en el tiempo las
distintas actividades y hacen posible una captación rápida y global de la
secuencia operativa. El más simple y conocido es el diagrama de avance,
cronograma o diagrama Gantt. Por último, queremos indicar que el calendario
definitivo del proyecto debe elaborarse una vez realizado el calendario
financiero. Ello es importante para asegurarse que el suministro de insumos en
cada momento o fase del proyecto es el adecuado en función de las actividades
que comprende cada fase
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